lunes 30 de julio de 2007

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN


Hace muchos años me preguntaba por qué los hombres regalaban una sortija "im-presionante" cuando se comprometían y, en proporción, un "anillitito" de nada cuando se casaban. La sortija de pedida o de compromiso siempre es preciosa, original, actual o heredada, única y generalmente de mayor valor que la alianza que se entrega en el matrimonio. Uno se compromete con una joya y se "entrega" con un anillito igual a un montón de anillitos más que se pueden encontrar en cualquier parte. ¡Vaya gracia!. Nada como decir: "en la salud, en la enfermedad, todos los días de mi vida" y... ya empezamos a bajar las referencias. ¡Un anillo como tantos otros!. Pensaba entonces.


En "Infiltrados" (Scorsese) Alec Baldwin anima a Matt Daymon a casarse: "Un anillo en el dedo es señal de estabilidad y de que alguien te aguanta". Una joya maravillosa la puedes obtener temporalmente, comprarla, revenderla, tomarla prestada, llevarla de bisutería pero la alianza son palabras mayores. Significa que alguien se comprometió a amarte y a serte fiel. Recuerdo que cuando me dieron la mía escuché atentamente "... te entrego este anillo en señal de mi amor y fidelidad a tí" (conservo pruebas gráficas). "La fidelidad es el íntimo compromiso que asumimos de cultivar, proteger y enriquecer la relación con otra persona y a ella misma, por respeto a su dignidad e integridad, lo cual garantiza una relación estable en un ambiente de seguridad y confianza que favorece al desarrollo integral y armónico de las personas"(*). Casi nada.

Así las cosas y viviendo los tiempos que vivimos, comprendí que la alianza de "anillito" no tiene nada. Ahí está pequeñita, discreta, compatible con todas las actividades de la vida, combina con todo, no hace ruido y no requiere de mantenimiento alguno. Y ahí, quitecita, a la chita callando cumple su función. Señaliza al sujeto que la porta como "fuera de mercado" y le recuerda que su vida ya no es la misma. Además es sobria por que ha de combinar con todo: pantalones campana, pitillo, vestidos globo, corbatas anchas, pintas variadas... Con todo lo que te puedes llegar a poner y a hacer desde que te casas hasta que te mueres. Entonces puede suceder, como le sucedió a los lagartos, que la alianza decida, unilateralmente y sin consultar a su dueño, poner fin a su vida útil y optar por una romántica y anticipada jubilación ejerciendo de tesoro marino. Si bien la labor desempeñada por la alianza era simple y es fácil encontrar una candidata idónea para sustituirla, no deja de ser una vacante que se ha de cubrir con carácter de urgencia. Las apariencias engañan: discretita, discretita, pero importante.


Un anónimo del blog, recomendaba unas gafas de bucear para recuperar el anillo perdido, pero en la joyería no les interesaban y preferieron una tarjeta. Además he de reconocer que, por primera vez en mi vida, he echado de menos un tatuaje. A fin de cuentas, es para toda la vida.


(*)de www.encuentra.com

16 comentarios:

Marta Salazar dijo...

muy bueno! por eso, yo misma declaré que un anillo ya existente sería mi anillo de compromiso, porque me daba lata gastar nuestros pocos ingresos de estudiantes becados en un anillo, je je, siempre he sido muy práctica.

en vez del punto: te vas a edición html y, entre los párrafos, borras lo que haya (sea lo que sea, menos, por supuesto, los links) y pones simplemente:

< p > (pero por favor, junto, sin espacio, lo he tenido que separar, porque, de otra manera, Blogger no me deja "subir" este comentario).

que es un espacio, si pones dos veces estas p, significa dos espacios.

Un saludo grande!

Benita Pérez-Pardo dijo...

Gracias Marta. No sabía por que motivo se comía los espacios y, como bien te has dado cuneta, lo solucionaba con un puntito.
Un abrazo!!

Ángel dijo...

Muy bueno, tanto es así que lo utilizaré para el blog de Vallecas.

Por cierto, ayer por la tarde leí una anécdota de un matrimonio mayor en un aniversario, el marido -ya eran abueletes- le decía a la mujer: no me casé contigo porque te amaba, me casé contigo para amarte.

Marta Salazar dijo...

Oh! Ángel, qué bueno, gracias! lo veré; sin embargo, seamos sinceros...

ambos amores son importantes: tanto el amor romántico previo a casarse como en amor matrimonial, posterior a la ceremonia y a la luna de miel, pienso yo al menos.

Un abrazo queridos amigos!

Alejandra dijo...

Creo que no me gustaría que me regalen un anillo de compromiso, sólo el definitivo me basta. Saludos!

Anónimo dijo...

Este tema me recuerda mucho al de las "bodas estupendas"... ¿la magnitud y ostentación del convite? ¿el traje de la novia? ¿el tamaño de la sortija de compromiso? ¿la cantidad de regalos recibidos? ¿el puestazo de uno/ambos contrayentes? ¿el puestazo del padre/madre de either of them? en fin....

...pues, francamente, ninguna de las anteriores.

He estado en varias de estas "bodas estupendas" y a los pocos años los matrimonios se han roto.

Yo creo que a veces nos deslumbramos con la "decoración" y no atendemos a los "cimientos". Nadie compraría una casa preciosamente decorada pero con amenaza de derribo. Pues lo mismo.

Lo importante no es ostentoso.
Aurorita

Á. Matía dijo...

Yo voy tomando nota para cuando quiera pedir matrimonio...jeje

Anónimo dijo...

que si engañan, porque...no sólo de apariencias vive el hombre...

Marta Salazar dijo...

claro anónimo! el engaño es un espisodio muy triste...

Mucho se habla de la autenticidad; pero poco se practica, por lo que es altamente recomendable conocerse muuuuuuy bien antes de casarse y no durante un corto tiempo, como se recomendaba antes.

Además hay personas que parece que son como los transformers, que, cuando se casan, se convierten completamente.

En todos los casos (dos muy claros) que he conocido y en que ha ocurrido un fenómeno de total transformación, pienso que lo que ha fallado es el modelo de matrimonio que vi(vi)eron en sus padres...

Por eso, sin caer en el determinismo de pensar que no se puede vivir un matrimonio distinto a aquel en que se ha crecico, hay que conocer también a los padres del susodicho (o de la susodicha, aunque la mayoría de los trasnformers, según mis observaciones, son varones).

Marta Salazar dijo...

gracias Benita, por el comentario en Visión Ciudadana, sobre "El varón sin hijos", como puedes ver, mi objetivo es ir un poco más y provocar... es la táctica que aprendí de mi amigo Cristóbal, profesor de filosofía del derecho y también bloguer.

Ah, si alguien más quiere escribir algo, el link está aquí:

http://www.visionciudadana.cl
/por-que-un-hombre-no-tiene-hijos/

Un abrazo!

Interruptor dijo...

Tal como decía en mi comentario en Visión Ciudadana (en el artículo que comenta Marta Salazar) pienso que:
Hay demasiada gente que se casa con la idea de “si no funciona, nos separamos”. Es una falta de responsabilidad y de sentido común pensar que las cosas podemos hacerlas alegremente y si no funcionan las “tiramos a la basura”.

Respecto a la alianza, es la joya más hermosa que existe aunque sean un simple anillito igual que otros muchos, pero su significado lo hace único en cada casa, en cada persona. Eso es lo grande y hermoso del anillito.

Á. Matía dijo...

Muy bueno

Toca actualizar...ejem

Rocío Arana dijo...

Cada vez me gusta más tu blog, Benita...

Anónimo dijo...

Me da a mí que la Beni se nos ha ido de vacaciones. Estará desarrollando el procedimiento trifásico de acampada en la playa...

Aurorita

Á. Matía dijo...

Toc. toc, toc

¿Hay alguien?

Benita Pérez-Pardo dijo...

Álvaro, estoy de vacas "al pie de la montaña" y no tengo cobertura y el vecino muy poca.

En cuanto vuelva a tener línea me doy un paseo...