La servidumbre es una institución de Derecho Romano en la que un bien queda gravado en virtud del Derecho de un tercero distinto de su propietario. Sería el caso de un terreno gravado con una servidumbre de paso en virtud de la cual, el vecino o vecinos que tengan derecho, pueden atravesarlo para, por ejemplo, coger agua. Cuando voy a la playa, por algún motivo, siempre recuerdo con nostalgia las servidumbres de paso y de vistas.
Ir a la playa es una actividad sana y lúdica pero puede convertirse en una pesadilla: el olor a tortilla de la toalla roja o a coco de la crema de la toalla azul. La parejita que ha olvidado que tiene casa y dónde está. La que se olvidó de vestirse, la que no se dió cuenta que se ha comprado un bikini cuatro tallas más pequeño, los que se ponen crema como quien unta una inmensa tostada durante horas, el que perdió la vergüenza o nunca la tuvo... Elementos perturbadores de la paz y el orden puede haber muchos así que hemos de encontrar el modo de evitarlos. Los miembros del equipo de Mis Jefes sugerimos que, si quieres sobrevivir y disfrutar en la playa pongas en práctica el siguiente
PROCEDIMIENTO TRIFÁSICO
FASE I.- Avistamiento: una vez se llega a la playa, sugerimos que desde cierta altura se haga una inspección ocular del terreno para evitar el asentamiento cerca de focos conflictivos.
1.-Para localizar el asentamiento se puede aplicar la misma teoría que para aparcar "si aparco al lado de la columna, la columna no se moverá y minimizaré el riesgo de colisión por un tercero". Esto es, aprovecha las barreras naturales.
2.- Una vez localizado el punto geográfico de asentamiento examina el entorno. Identifica aquéllas "toallas" con quien te sientes más identificado. Sólo vas a pasar unas horas, pero unas horas de vacaciones. Nunca te sientes cerca de una toalla que no comprarías nunca...
3.- Si tienes intención de quedarte a comer en la playa, identifica el "equipaje" del entorno. Si las toallas prospectadas están acompañadas de un "nevera" grande y rígida te aconsejamos que busques otro sitio con provisiones más discretas.
FASE II.- Asentamiento:
1.- Una vez localizado el lugar idóneo hay que desplazarse con rápidez.
2.- Delimitar el terreno y poner la bandera: aconsejamos vivamente crear barreras "artificiales" para delimitar le terreno. Hay "toallas" bastante expansivas. Las bolsas de la playa son un instrumento bastante eficaz. Una murallita realizada por los niños, también.
3.- Etiquetaje: Poner los cubos, las palas y el rastrillo a razonable distancia del asentamiento delimita el terreno y lo identifica como zona infantil. Puede, aunque no lo garantizamos, servir como medida disuasoria para actividades no infantiles.
FASE III.- Estancia:
1.- Fundamental vigilar los tres peligros de la playa: el sol, el agua y la arena que lo invade todo.
2.- Si tus hijos tienen menos de cinco años tómatelo con calma. Para beneficiarse de las bondades del agua de mar no es necesario nadar. En cualquier caso, pasatelo fenomenal que para pasarlo mal siempre hay tiempo.
3.- Si has encontrado una toalla homogénea, ficha la sombrilla, así otro día la encontrarás más rápido y, andando el tiempo, a lo mejor te ahorras las fases I y II.
Este es el procedimiento que hemos ideado en Mis Jefes, dicho procedimiento se encuentra en fase de maduración por lo que son bienvenidas todas las ideas y sugerencias.


13 comentarios:
Hay una iniciativa para poder disfrutar de la playa. Exigir a las autoridades playas familiares. Está en "playas familiares.org".
Hola!
Vengo del blog de Enrique Monasterio (Pensar Por Libre).
Primero, felicidades por un blog tan bien escrito.
Segundo, sólo un pequeño comentario: me han hecho mucha gracia los grandes peligros de la playa: el sol, el agua y la arena.
Creo que este año iré de piscina.
Aunque últimamente ni siquiera la piscina es santuario: llega a mi conocimiento que la junta de propietarios someterá a votación un código de vestimenta. Curiosamente, el código de vestimenta contempla el topless y el nudismo (!).
Si los propietarios votan que sí a todo, tendré que conformarme con un barreño en la terraza. O con la ducha mismamente.
Con tu permiso, voy a promocionar este post, escrito con tanta experiencia y tanta gracia.
Bernardo, muchas gracias por la visita.
Seguro que no dicen a todo que sí. Lo del barreño no parece muy factible.
Altea, todo tuyo y muchas gracias por el comentario.
Anónimo, ahora mismo voy a ver playas familiares.org
Benita, voy a poner este post en el blog de Vallecas. No es un club juvenil, es más bien de mayorcitos, jajaja. Gracias.
Muy bueno¡¡¡hace unos días fuimos a una playa que nos habian hablado de ella las 1000 maravillas, pero claro, olvidaron contarnos que era una especie de jardín del Paraiso con "Adanes" y "Evas"...
Estarjo!!!!!!! tú por aquí
Benita, te remito a mi entrada antiplayera. Si es que yo no se que le veis... Y tal y como lo explicas, parece tan apasionante como ir a dar de baja la moto a Tráfico.
Pianista, jajajaja, me solidarizo contigo, la playa ni en fotos, solo los chiringuitos. Aunque tomé este post para mis amigos
En la piscina no hay cangrejos...
Los textos más álgidos, puntiagudos e incandescentes de la literatura, ya pueden leerse en (y enviarse a)
decir-lo-indecible.blogspot.com
(La hacemos entre todos.)
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