martes, 18 de diciembre de 2007

CUANDO EL MUNDO ERA MÁS GRANDE



Hace años, cuando las cartas se escribían a mano y viajaban durante días conservando una conversación lenta y pausada. Cuando los países se descubrían a quienes atravesaban sus fronteras y cada ciudad era un mundo mágico y distinto. Cuando al viajar decías adiós, hasta pronto o hasta entonces portando como un tesoro las fotografías y las cartas que amarilleaban con el paso del tiempo. Tal vez una conferencia los domingos, más bien breve y emotiva, desvanecía por unos minutos esa larga distancia.

Una niña cumplía trece años. En Dublin, una suerte, en otro idioma más aún. Soplaría las velas, pensaría un deseo. Sería un cumpleaños distinto en una familia irlandesa pero siempre feliz. Su familia se alejaba kilómetros al colgar el teléfono y quizás no quiso pensarlo. Unos guantes, una bufanda y una invitación para ver a The Vienna Boys Choir. Un magnífico regalo. Sólo le faltaba algún hermano para compartirlo. Una extraña situación. Entonces, llamaron a la puerta.

Allí estaba. Una amplia sonrisa que no llegaba a veinte años y un paquete en la mano: "¡Feliz Cumpleaños!"- saludó su hermano. Un reloj azul, con la esfera blanca, las agujas amarillas y leve tic-tac que acompañaba en el sueño. Al acabar el día regresó a Londres.

- Un despertador, ¡qué buen regalo!

- No. Mil doscientos kilómetros y atravesando el mar y ...un CUMPLEAÑOS INOLVIDABLE. ¡ESO SÍ QUE ES UN REGALO!.

Muchísimas gracias Juan y.... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Billy Joel "Piano Man":




9 comentarios:

Rayco dijo...

¡Qué bonita la historia! ¡Qué bonita debe ser Irlanda! Felicidades Juan

Marta Salazar dijo...

feliz cumple! qué buena es esta canción, no? fantástica! una de mis preferidas!

Anónimo dijo...

Felicidades Juan.

Qué buena canción!

Pedro dijo...

Hay veces que llevamos el alma desnuda y basta el roce de una pluma para que rompamos a llorar. Gracias Sonsoles; felicidades Juan.

Palomá dijo...

Juan: ¡Muchísimas Felicidades!, te lo dije ayer, pero aprovecho el blog para que quede escrito.
Benita, vaya historia, no sé si creerte, pero Juan es capaz de eso y más. Yo, como Pedro, también me he emocionado, pero a moco tendido, por el catarro...

Benita Pérez-Pardo dijo...

Ja,ja,ja...

La historia es absolutamente cierta. Juan te la confirmará!

Cuidaté el catarro!

Hilda dijo...

¡que linda historia y que lindos pensamientos Benita!! saludos. Hilda

Anónimo dijo...

Yo muchas veces miro a Juan y siento que es un regalo del cielo para que nos demos cuenta de que sólo en la familia las personas somos queridas porque sí. Felicidades atrasadas Juan, porque tú lo vales.

AleMamá dijo...

Quería hacerte una confidencia, por eso lo pongo por acá, lejitos del ruido:

El sábado, don Javier Echeverría ordenó de diácono a mi hijo Pablo. Acá lo puedes ver. Encomiéndanos.
Besos