Sólo faltamos cuatro...Hace más de veinte años trabajabas cerca del colegio y los dos, cada mañana, bajábamos juntos a Madrid. Salíamos temprano. Llegábamos media hora antes de misa y mientras yo dormitaba, repasaba los exámenes o estudiaba los deberes, tú rezabas (casi siempre con el mismo libro). A veces rezaba contigo y te acompañaba en tu oración final por todos nosotros. De mayor a menor.
Desde Mamá hasta mí nos entreteníamos un rato. Le pedías a Dios por lo que más le preocupaba a cada uno o por lo qué más te preocupaba de cada uno. Siempre me quejaba y te insistía en que empezaras por abajo no fuera a ser que un día no te diera tiempo y, por ser la última de los catorce, no rezases por mí. Te divertían mis protestas pero no me hacías caso y yo seguía insistiendo: "empieza por abajo". Un par de cursos después dejamos de coincidir por la mañana y nunca más volvimos a hablar de aquella rutina diaria.
Diez años más tarde estabas en una cama de hospital. Eran fechas próximas a Navidad y los médicos nos habían dicho que te quedaban pocas horas de vida. Diego te hablaba del portal, de la Virgen y del niño y de esos personajes a los que ibas a abrazar tan pronto. Escuchabas serio y sereno. Diego continúo hablando y te pidió que, cuando vieras ese mismo día al niño Dios, le hablaras de nosotros: tus catorce hijos. No pude evitarlo y al otro lado de la cama añadí: "pero empieza por abajo". La sonrisa iluminó tu cara y a pesar de tu limitada movilidad tu mano apretó fuertemente la mía y tu cuerpo río contigo. La conversación continúo serena pero tu sonrisa y tu mirada tierna se quedaron con ella (*).
Hoy celebras tu cumpleaños en el cielo y no dudo de qué pedirás como regalo pero, por favor Papá, ¡EMPIEZA POR ABAJO!.
Tu Beni que te quiere mucho.
(*) Los médicos se equivocaron y pasaste con nosotros dos navidades más.
No se me ocurre otra: "La flor de la canela"
11 comentarios:
No te preocupes, el orden de factores no altera el producto.
La Baronesa de tienes qué se apunta a tu iniciativa: Tienen que empezar por los del final. Aunque pensándolo mejor no, que empezarían por los bisnietos y saldríamos perdiendo. Jajaja.
Muchas Felicidades Benita para vos y los tuyos.
Tu blog está cada vez mejor.Humor, literatura propia y de la buena, música, consejos, filosofía, familia, sociedad...
Ya ves que aunque estoy un poco a las corridas siempre me hago un tiempo para leer cosas buenas.
juan
Muchas felicidades, qué bonito! ...aunque como hermana mayor, nieta mayor y primera "hacedora" de nietos, sobrinos y bisnietos, no sé si reclamar que se mantengan los órdenes habituales ;)
¿La pequeña de catorce? Empezará por abajo, eras una de sus jefes
Muy emocinante Benita. La primera de abajo?! Todo lo que habras aprendido! y cuantas jugarretas les habras gastado a los de arriba ;)
Emocionante.
No sé qué más decir.
Felicidades.
Me ha ancantado.¡Qué familia tan estupenda!
He llorado de emoción Benita, me imagino a tu padre despidiéndose con una sonrisa. Los pequeños de muchos sois terribles siempre reivindicando. Creo que dentro de unos años -espero que muchos- nuestros hijos recordarán a Luis como tu recuerdas a tu padre. El comienzo de tu relato se repite cada día. La mayoría piensa que yo soy el alma de la familia, pero no es cierto, quizá yo soy el motor, pero el alma es Luis.
Un beso y ¡FELIZ CUMPEAÑOS!
María Jesús
Beni:
Me ha emocionado. No sé que orden esta siguiendo, pero sé que a los de "abajo" nos tiene muy presentes, lo noto cada día.
Felicidades desde aquí abajo, te lo decimos a gritos pero por dentro. Ya que eres un embajador de primera mano, negocia muchas cosas buenas para todos, y ya sabes que en el TODOS, están más que Mamá y nosotros, están tantos amigos, muchísimos, sobrinos, nietos... Felicidades!!
Felicidades papa. Gracias Benita
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