viernes, 30 de abril de 2010

LA IMAGEN EN LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO II


LA IMAGEN EN LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO I - PINCHANDOAQUÍ

Cuando citamos a una persona a una entrevista con antelación suficiente, el candidato sabe a dónde va, para qué y (más o menos) con quien va a hablar por lo que debería presentarse de forma adecuada al “evento”. De esta forma en el momento que entra por la puerta y, sólo por su imagen ya obtenemos la siguiente información:

1.- Sabe o no vestirse adecuadamente para una entrevista de trabajo: se presenta formal, puntual y con aspecto más bien sobrio.

2.- Es una persona cuidadosa: la ropa está planchada y limpia, los botones bien abrochados (falta alguno), el dobladillo bien cosido.

3.- Es prudente: dependiendo un poco del nivel profesional al que vamos a entrevistar podemos presumir que conozcan más o menos cómo se ha de vestir a una entrevista, ya que personas con muy escasa formación académica se presenten “tal cual” (lo cual es fantástico para ver parte del carácter de una persona).

En este punto nos podemos hacer una idea de la educación del candidato. No me refiero a la educación académica (que ya hemos visto en el c.v.), a su conocimiento sobre “protocolo” o ni siquiera, si sabe sobre las “formalidades de una entrevista” sino que vamos a evaluar algo fundamental en todo proceso de selección: la educación natural de la persona.

La educación, como sabemos, no son sólo unas normas escritas o un protocolo, es sencillamente, algo tan fácil como pensar en los demás, en hacer la vida fácil y agradable a las personas que nos rodean. ¿Y esto?- pensaréis- ¿qué tiene que ver con la forma de vestir?. Muchísimo.

Por la forma de vestir podemos generar simpatías, antipatías, levantar envidias, incomodar al personal o, simplemente ir correctas/os y, hasta pasar desapercibidas/os (que en el aspecto profesional suele ser lo más conveniente).

Cuando acudimos a una reunión en la que no sabemos con quien nos vamos a encontrar (nada tiene que ver con una reunión privada en la que sabemos muy bien quien va y prácticamente cómo va) la prudencia es fundamental y extraordinariamente importante en el aspecto laboral
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